Sábado, 22, a las 21 horas.
Teatro / Ciclo Grandes Clásicos

MARÍA ADÁNEZ
LA SEÑORITA JULIA AUGUST STRINBERG
MIGUEL NARROS, dirección
Abono Grandes Clásicos / Descuento G-25 / Cupo Centros Educativos







LA SEÑORITA JULIA
August Strindberg
Johan August Strindberg (Estocolmo, 1849-1912) es considerado el padre de la
literatura sueca moderna. La mayoría de sus obras tienen un marcado carácter autobiográfico.
La ascendencia aristocrática del padre, la condición de criada de la madre, el fracaso de sus tres matrimonios y, sin duda, una inestabilidad mental de índole esquizofrénica se refleja una y otra
vez en sus novelas y dramas.
La señorita Julia (1888) es quizá la mejor de sus obras y la más representativa del teatro sueco. Sus ediciones suelen estar precedidas por un prólogo, escrito por el autor, en el que expone de manera precisa el carácter de los tres personajes y una nueva concepción del teatro.
Además del término “naturalista”, con el que Strindberg definió su drama, quizá sea la palabra “lucha” la que mejor pueda definirlo. Lucha de lo nuevo frente a lo viejo, del fuerte frente al débil, de la religión frente al ateísmo, de la monarquía frente a la república. Lucha de clases, de sexos y de ideas. No en vano se habla de “darwinismo” en el prólogo.
Me siento mucho mejor porque he leído a Strindberg… No lo he leído por leerlo, sino por apretarme contra su pecho… ¡Esa furia, esas páginas conseguidas a fuerza de puños!
Franz Kafka Los hechos y personajes del drama están basados en la realidad. El escritor tomó
como modelo para la creación de Julia a su primera mujer, la aristócrata y actriz finlandesa Siri Von Essen. Pero no solo, también se inspiró en la triste historia de la escritora sueca Victoria Benedictsson, y en una noticia aparecida en la prensa sueca que narraba la seducción de un criado por una mujer de la nobleza que terminó de camarera en un restaurante.
Con todos estos ingredientes es lógico que la obra se haya puesto en escena en
innumerables ocasiones y países; y también es lógico que se hayan realizado numerosas
películas, óperas e incluso ballets. Sjöberg y Figgis la llevaron al cine, Bergman, y Fassbinder al teatro; actrices como las suecas Bibi Andersson y Anita Björk, la francesa Isabelle Adjani o la inglesa Saffron Burrows la han interpretado.
Es muy comprensible la existencia de tantas recreaciones de la obra. Y es que si en algo se caracteriza la modernidad de La señorita Julia, es en esa constante, eterna y cruel lucha por la supervivencia: El darwinismo ha existido en todos los tiempos, desde que Moisés presentó la
historia de la creación, pasando sucesivamente de los animales inferiores hasta llegar al hombre.

REPARTO

Julia María Adánez
Juan Raúl Prieto
Cristina Chusa Barbero
Violín Andrea Szamek
Acordeón Scott S. Singer

EQUIPO ARTÍSTICO

Fotos Luis Malibrán
Diseño gráfico Vicente A. Serrano Esperanza Santos
Asistencia coreográfica Marta Gómez
Ayudante de dirección Luis Luque
Música Luis Miguel Cobo
Vestuario Ana Rodrigo
Escenografía Andrea D'Odorico
Iluminación Juan Gómez-Cornejo
Versión Juan C. Plaza-Asperilla
Dirección Miguel Narros

EQUIPO TÉCNICO

Realización de decorados Odeón
Realización de vestuario Cornejo
Transportes Transdecor S.A.
Peluquería y sastrería Virginia García Rojas
Maquinaria Alberto Pérez
Electricidad Antonio Regalado
Regiduría Gema Monja
Gerencia José María Ureta
Producción Antonia G. Narros
Distribución (Producciones Faraute)
Celestino Aranda
Producción ejecutiva
Andrea D'Odorico